Avaricia
Garcia-Baro Lopez, Miguel
Hay uno entre los pecados capitales tradicionales que quizá no deberÃa figurar en la lista, porque muchas personas no lo han experimentado. Es capital, sin duda; pero no tan general como la soberbia, la lujuria, la gula o la envidia. La avaricia, en efecto, no es simplemente el deseo de posesiones, bienes, dinero, honras; hasta ahà se tratarÃa más bien de codicia, no en el...
Sinopsis
Hay uno entre los pecados capitales tradicionales que quizá no deberÃa figurar en la lista, porque muchas personas no lo han experimentado. Es capital, sin duda; pero no tan general como la soberbia, la lujuria, la gula o la envidia. La avaricia, en efecto, no es simplemente el deseo de posesiones, bienes, dinero, honras; hasta ahà se tratarÃa más bien de codicia, no en el sentido original que tenÃa la cupiditas latina, sino entendida como solemos hoy en español: como un ensayo más o menos serio de empezar a ser avaro. La avaricia es más bien, como dice santo Tomás, immoderatus amor habendi; y esa inmoderación solo puede albergarla el que la está realizando.
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