Comer, Defecar, Morir
Roman, Joe
Si los bosques son los pulmones del planeta, los animales que migran a través de océanos, arroyos y montañas (comiendo, defecando y muriendo por el camino) son su corazón y sus arterias, bombeando nitrógeno y fósforo desde las gargantas de las profundidades marinas hasta las cumbres de las montañas, desde el Ártico hasta el Caribe. La dinámica que da forma a nuestro mundo físic...
Sinopsis
Si los bosques son los pulmones del planeta, los animales que migran a través de océanos, arroyos y montañas (comiendo, defecando y muriendo por el camino) son su corazón y sus arterias, bombeando nitrógeno y fósforo desde las gargantas de las profundidades marinas hasta las cumbres de las montañas, desde el Ártico hasta el Caribe. La dinámica que da forma a nuestro mundo físico se ha explorado durante décadas. Pero los efectos en los ecosistemas locales de fuerzas menos glamurosas, como los cadáveres putrefactos y las heces depositadas, así como su impacto en el ciclo climático global, se han pasado...
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